Desde pequeños, nuestros padres nos han intentado inculcar la sana costumbre de comer fruta pero, como se suele decir, cada persona es un mundo. Hay algunos niños que acceden fácilmente a comérsela sin rechistar y hay otros que ni aunque le hagas chantaje la ingieren. Es inútil, si no entra, no entra aunque se la cortes en trocitos, la pases por el pasapuré o le compres potitos de fruta. El zumo de naranja exprimido sí "colaba", nunca mejor dicho, al menos en mi caso. Se supone que los niños, conforme se van haciendo mayores, deberían ir cogiéndole poco a poco el gusto y deberían entender que es una parte esencial de nuestra dieta ya que nos aportan las vitaminas y minerales necesarios que nuestro cuerpo necesita. Pero hoy en día, en la práctica esto no es así. De hecho, más del 85 por ciento de los niños y adolescentes españoles no consume las 20 piezas semanales de fruta que los expertos recomiendan para garantizar un crecimiento y desarrollo óptimo, según el estudio 'Innovación y desarrollo para la comercialización de las frutas de campaña en la población infantil y juvenil', elaborado por la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER).
Y para más inri, debido al estilo de vida tan malo que llevamos (en gran parte debido a que siempre vamos con prisas) cada vez más gente recurre a los llamados "fast food" como los McDonald's o los Burguer King. Tanto es así que, según datos publicados por la Asociación Española de Pediatría, la tasa de obesidad infantil se ha incrementado de un 5 por ciento en 1980 a un 20 por ciento en la actualidad. El bajo consumo de fruta favorece la obesidad, además de provocar otras patologías en la edad adulta, como riesgos cardiovasculares, índices de colesterol demasiado altos, procesos inflamatorios o posibilidad de tumores en un nivel intestinal. Otra prueba más de que siempre vamos como se suele decir "con el tiempo en el culo" es que la mayoría de los niños y jóvenes, un 80 por ciento, se decantan por los productos lácteos para desayunar. Además, dedican muy poco tiempo a la primera comida del día, por lo que no reciben las cantidades de energía y nutrientes necesarios, según ha informado la AFAMMER. De cualquier forma, la primera comida del día es muy importante y, aunque no comamos fruta, debemos hacerla dedicándole el tiempo que se merece si queremos rendir en lo que queda de día.
Volviendo al tema de la fruta, debido a su gran aporte vitamínico, entre algunos de los beneficios que proporciona, según el blog de Alimentación sana, encontramos:
- Su gran poder antioxidante, es decir, protegen el organismo del deterioro celular.
- Su acción positiva sobre las defensas y en la prevención de algunos tumores.
- Aunque casi todas las frutas son ricas en fibra, una de las que guardan mayores concentraciones es la manzana, lo que determina que sea apropiada para regular el tránsito intestinal.
- Para las personas que no tomen el agua que deben, cuya cantidad aconsejable es de dos litros diarios, nada mejor que la sandía, rica en el líquido y muy baja en calorías, un aspecto que la convierte en aliada contra el sobrepeso.
En el blog ya mencionado de Alimentación sana podéis ver igualmente las propiedades de algunas frutas.
Como conclusión final podríamos terminar con la frase de la presidenta de AFAMMER, Carmen Quintanilla, la cual ha expresado su profunda preocupación debido a que el consumo de frutas es bajo no sólo cuando hablamos de los más pequeños, sino de las familias en su conjunto, ya que el 60% de éstas, no llegan a consumir ni siquiera una pieza de fruta al día y son muy pocas las personas que incluyen dentro de su dieta tres piezas de fruta diarias, que es el consumo mínimo recomendable.
Ahora entiendo por qué Antoni D'Ocon, viendo lo que se avecinaba, creó Los Fruittis a finales de los 80...
